El venerado restaurante londinense de Mathew comparte su amor por el queso de origen local con personas de todo el Reino Unido.

25 November 2019

Mathew Carver, The Cheese Bar, Londres, Reino Unido

Del food truck a su propio restaurante en cinco años. El venerado restaurante londinense de Mathew comparte su amor por el queso de origen local con personas de todo el Reino Unido.

Desde los humildes comienzos han ocurrido grandes cosas. 

Después de regresar de sus andaduras por América, todo lo que Mathew tenía a su nombre era una cuenta bancaria vacía y una furgoneta de helados de 40 años. El amor por el queso a la parrilla le inspiró para reinventar la furgoneta y emprender una aventura por todo el Reino Unido vendiendo algunos de los mejores sándwiches de queso a la parrilla de Gran Bretaña. 

Desde los verdes campos de Glastonbury hasta el desierto de Dubái e incluso con una aparición en una película de Hollywood, Mathew’s Cheese Trucks allanó el camino para la apertura de su restaurante insignia en Londres. Ubicado en el mercado de Camden Stables, la estética de la "comida rápida elegante" de The Cheese Bar es el resultado de un exigente proyecto de ISG de dos semanas de duración, que convirtió una antigua cuadra en un punto de venta de comida especializada londinense. 

La revolución quesera de Mathew siempre ha sido compartir su pasión de toda la vida por los productos locales con la mayor cantidad de personas posible. Con The Cheese Bar como parte de la familia, el cielo es el límite.

 

Tras conquistar los festivales del Reino Unido, llegó el momento de los ladrillos y el mortero en el nuevo establecimiento de Mathew en Camden Stables Market. La prensa local ha derrochado entusiasmo por el interés que ha recibido el menú de The Cheese Bar desde su apertura, aunque la visión de Mathew en el aspecto y estilo de su restaurante de Camden merecen un elogio similar. 

Steven Klosek, la persona que dirigió el proyecto de The Cheese Bar para ISG, habla de lo que destacaba ya desde el principio: «La historia de Mathew fue algo que nos inspiró de verdad y queríamos darle al equipo de The Cheese Bar el mejor servicio posible y un restaurante acabado», afirma. «A menudo, tratamos con grandes compañías, así que algo pequeño y personalizado como The Cheese Bar llamó mucho nuestra atención. Todos valoramos los retos por los que pasó Mathew para llegar a este punto y respetamos plenamente su ambición e impulso».

La historia que hay detrás de Camden Stables Market lo convierte en un área de especial interés, y su condición catalogada como de grado II representaba un desafío para el equipo de carpintería de ISG, ya que contaba con la limitación de conservar ciertos elementos del espacio e incorporarlos a la nueva imagen del edificio. «Para nosotros, el mayor desafío fue la logística de las obras por la ubicación del edificio», explica Steven. «Lo que pasa con Camden es que en realidad nunca cierra, por lo que todas las recogidas y entregas tuvieron que reservarse antes de las 7 de la tarde, algo que a veces llegaba a ser difícil».

“Se ha convertido en una especie de proyecto de culto entre los restauradores independientes. Todos valoramos la oportunidad de trabajar en algo que tiene la capacidad de convertirse en un nombre propio.”

- Steven Klosek, Gerente de Proyecto

Pero surgió otro reto en forma de espacio. El pequeño emplazamiento de 80 metros cuadrados causó dificultades a todos los gremios involucrados, y requirió que los equipos colaboraran y acordaran zonas designadas para los trabajos antes de comenzar.  No siempre fue fácil trabajar en un espacio tan limitado, pero ahora es fabuloso, elegante y con mucho carácter. Jamás pensarías que The Cheese Bar, en su etapa anterior, era una vieja cuadra utilizada como hospital para tratar a los caballos que resultaban heridos al tirar de las barcazas del canal.

 

Años más tarde, después de haber cambiado los caballos por platos de queso, el motor que impulsa The Cheese Bar está perfectamente relacionado con la historia de cómo surgió.  El resultado de una generosa campaña de recaudación de fondos de una semana de duración y después, gracias al dinero obtenido con el esfuerzo del food truck especializado de Mathew, The Cheese Bar se basa en las personas que lo construyeron.

“Ha sido todo un placer tratar con ISG y la calidad del trabajo es de primera categoría”

- Mathew Carver

La gente en general también estuvo en el corazón del proyecto, junto con el equipo de carpintería de ISG que trabajaba en estrecha colaboración con Kennedy Woods Architecture para acondicionar la zona de la cocina y del bar, así como el propio Mathew que ayudaba a que su nuevo restaurante cobrara vida. Todo en dos semanas complicadas, ya que el equipo pretendía crear un espacio que estuviera listo para la noche inaugural de Mathew. 

«Tener nuestro propio equipo de carpintería y taller nos supone una gran ventaja para dar un giro a este tipo de trabajo en tan poco tiempo», comenta Steven. «El equipo diseña los planos de construcción a partir del paquete proporcionado por los arquitectos, lo que nos permite seguir con la instalación a un ritmo mucho más rápido. Si tuviéramos que enviar estos artículos para que los fabricaran, los plazos se habrían visto afectados en al menos un mes. Kennedy Woods Architecture fue muy claro en lo que se necesitaba, y nos aseguramos de hablar con ellos con frecuencia para poder resolver rápidamente cualquier problema».

La visión era que The Cheese Bar fuera el tipo de lugar donde las personas hicieran un alto en el camino en su escapada nocturna. Además de que el interior reflejara el carácter único de la marca, un sueño que ISG ayudó a llevar a cabo con diseños inteligentes que ahorran espacio, un toque con el efecto de un fabricante de quesos y un elegante interior de ladrillo rojo visto.  «Camden Stables Market puede estar un poco descuidado en algunas zonas, así que Mathew quería posicionarse y marcar la diferencia con respecto a su competencia», explica Steven. «La forma de hacerlo fue utilizando materiales recuperados como tarimas de pino, pero también usando mármol nuevo y pulido de Carrera White para la gran mesa y las barras del bar».

 

Mathew quería un ambiente enérgico, excepcional pero robusto, estéticamente agradable, pero no delicado ni recargado.  Cada aspecto del proyecto se hizo a medida con este fin, mientras que el contraste entre la identidad gráfica de The Cheese Bar y su nueva imagen se refleja en el choque entre un producto elegante y la comida rápida: el resultado final destacó por su diseño único en los Premios de Colaboración al Diseño 2017 de la National Association of Shopfitters (NAS), que ganó el Premio "Jewson Lifestyle Award".

The Cheese Bar sigue siendo un gran motivo de orgullo para Steven: «The Cheese Bar siempre surge en las conversaciones con muchas personas del mundo de la construcción. Todavía hablo con la gente sobre los trabajos, aunque ya los finalizamos hace casi tres años», afirma.  «Se ha convertido en una especie de proyecto de culto entre los restauradores independientes. Todos valoramos la oportunidad de trabajar en algo que tiene la capacidad de convertirse en un nombre propio».

¿Cuál es el siguiente paso de Mathew? Para empezar, ha hecho una profesión de esto, y con The Cheese Bar en auge llega el momento de otro reto, pues va abrir el primer restaurante de cintas transportadoras de queso del mundo con el nombre, nada indiferente, de Pick & Cheese.

 

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